viernes, 22 de abril de 2011

Ella y la desafortunada mirándose al espejo

Ella y la desafortunada mirándose al espejo;
se está mirando y no puede ver más de lo quiere;
no trata de cambiar lo irreal, pero ella no puede;
ella tiene vivo el instinto pero no sabe de sí mismo
y se está desorbitando cogiendo el tal espejismo.


Ella y la desafortunada falsedad no la hacer ver;
no la tiene más al tanto de sus actos instantáneos;
odia sus transiciones con desmesurada fijación;
se rehúsa a la verdad instantánea, pero ¡hay mujer!
¿Por qué eres así?, ¡no eres así!, ¡mírate después!.

1 comentario:

  1. Ohm. Me encanta, siempre suele pasar eso en los seres humanos.

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